Nuestros Dreamers están de aniversario. En enero de 2025 nacía este ilusionante equipo de natación y, apenas un año después, ya puede presumir de consolidación, crecimiento y una identidad propia que se fortalece entrenamiento a entrenamiento.
Tras el parón estival, el equipo regresó en septiembre a los entrenamientos en la piscina de Máis que Auga Coia, bajo la dirección de su entrenadora, Almu López. Desde entonces, el trabajo constante ha dado sus frutos. “Se están implicando muchísimo, entrenan muy bien y eso se nota claramente en las competiciones”, explica la preparadora. “Se ve el esfuerzo, el trabajo diario, las ganas que tienen de aprender y también la implicación tanto a nivel individual como colectivo, porque unos tiran de otros”.
Ese crecimiento no tardó en reflejarse en la competición. Con el inicio de la Liga Gallega Máster, los Dreamers comenzaron a medirse en el agua. En la primera jornada solo hubo representación individual, ya que coincidía con la celebración de la Behobia, prueba en la que participaba una enorme representación del equipo de running, que se había inscrito con mucha antelación.
La segunda jornada, celebrada en diciembre en Mos, fue especialmente significativa para el equipo. Allí participaron Miguel Baltar, José Manuel Freire, Victoriano Sanmartín, Noa Ramos, José Manuel Lago, Natalia Castroseiros y José Manuel Fernández. Fue un día muy especial, en el que el equipo mostró no solo su evolución deportiva, sino también su unión y compañerismo.
Entre las anécdotas de la jornada destacó la valentía de Miguel Baltar, que en su primera competición oficial decidió inscribirse en 100 metros mariposa. “Es la prueba que nadie quiere nadar”, comenta Almu entre risas, “y tuvimos un valiente que se lanzó a un 100 mariposa en su debut, y además le salió muy bien”.
Más allá de los resultados, uno de los aspectos más destacados fue el ambiente vivido dentro y fuera del agua. Desde la grada se percibía un ánimo constante, una auténtica red de apoyo que acompañaba a cada nadador y nadadora en el momento de subirse al poyete. Un reflejo claro de los valores que definen a los Dreamers: esfuerzo, superación y equipo.
Con solo un año de vida, el camino recorrido invita al optimismo. El futuro de los Dreamers se sigue escribiendo a brazadas, con ilusión y mucho trabajo por delante.