LA FAMILIA QUE ELIGES

30/07/2026

Tamara se entretiene con sus juguetes, pero enseguida decide que lo más divertido es participar en la clase. Gatea hasta las esterillas donde su madre realiza los ejercicios. Hace menos de un año todavía estaba en la barriga de Nayara. Hoy, las dos siguen entrando juntas por la puerta de Máis que Auga Coia.

 

Muchas veces decimos que en Máis que Auga somos una familia. Pero las familias no se construyen con campañas de marketing, sino con personas. Y la historia de Nayara Homen es una de esas que explican mucho mejor que cualquier eslogan lo que significa sentirse en casa. Nayara es familia Máis que Auga por elección. Eligió Vigo para vivir y para que naciera su hija. Y también eligió Máis que Auga para prepararse para el parto y acompañarla en el postparto. Aquí encontró el lugar en el que se siente a gusto, acogida y entendida

 

Nayara, de 41 años y actriz de profesión, es brasileña y se quedó embarazada ya cumplidos los cuarenta, por lo que tuvo un embarazo de alto riesgo. Pese a todo ello, ella comenta feliz: “durante el embarazo me sentía estupenda, una diosa”. Vivían en Mozambique por trabajo y durante unas vacaciones en Brasil recibieron la noticia de que iban a ser padres. A partir de ahí, dedicaron parte de los meses de espera a la búsqueda del lugar donde querían que naciese su hija, ya que, por trabajo, viajan mucho. “Y elegimos vivir en Vigo y que Tamara naciese aquí”. Una vez decidida la ciudad, llegó el momento de buscar el sitio donde prepararse para el parto y aquí apareció Máis que Auga. Comenzó asistiendo a las clases de Embarazauga y FitMon en junio del año pasado, donde permaneció hasta septiembre, cuando nació Tamara Yara. Una vez más, Nayara nos cuenta radiante que “fue el parto perfecto, el que yo quería. Un parto natural, sin epidural… Recuerdo que le envié un audio a Flavia preguntándole si era una locura que no quisiera epidural y con su respuesta, me dio tranquilidad y seguridad… Y tuve el parto que yo quería”.

 

Cuando su cuerpo se lo permitió, Nayara volvió. Esta vez ya no venía sola. La acompañaba Tamara, que hoy llena la sala con su sonrisa y, ahora que gatea a una velocidad increíble, también se suma a los ejercicios. Nayara continúa asistiendo a las clases de hipopresivos con Eva y a FitMon postparto con Flavia. «Es mi momento de alegría de la semana, porque es un tiempo para mí», asegura.

 

Nayara se emociona al hablar de su técnica, Flavia, para señalar con lágrimas en los ojos que “es muy empática, entiende que si llegas tarde es porque no has podido venir antes… Te deja sumarte sin preguntar nada, te hace sentir bien, nos deja entrar con los niños, además de hacer ejercicio, también compartimos nuestras conversaciones… Es mi momento”.

 

Pero la familia también tiene otros momentos mágicos en Máis que Auga, como los que comparten en la clase de natación para bebés. Aquí el protagonista adulto es el papá Marcos y con los juegos en el agua crece la conexión y la confianza entre ellos. Y mientras ellos están en la piscina, nuestra mami aprovecha para disfrutar del spa y tener otro momento especial. Eso sí, Tamara no se pierde la última clase de cada mes, en la que pueden estar en el agua papá y mamá. Son momentos sencillos, pequeños, pero que acaban construyendo los recuerdos más bonitos de una familia.

 

Hoy Tamara descubre el agua de la mano de sus padres. Hace apenas un año era Nayara quien se preparaba para recibirla tanto en la piscina como en sala. Entre una imagen y otra ha pasado muy poco tiempo, pero lo suficiente para que ambas encontraran en nuestro centro un lugar donde crecer juntas. Quizá eso sea, al final, lo que realmente significa sentirse en casa.

 

 

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