Seguimos celebrando el 8M y no se nos ocurre una manera mejor que con nuestras mujeres Máis que Auga. Así que, si hace unos días os hablamos de nuestras socias, hoy queremos hacer un homenaje a nuestras trabajadoras, esas que os reciben cada día con una sonrisa, que os ayudan a mejorar y exprimiros, que hacen cada clase diferente, que ayudan a que Máis que Auga funcione cada día… ¡A todas y cada una de ellas! Y claro, como en el caso de las usuarias, no podemos hablar con todas, es imposible, pero sí hemos elegido a una por centro, para que de esta forma todas estén representadas.
Flavia Ozinete es una de las caras más reconocibles de Máis que Auga Coia, porque llegó para inaugurar el centro. Y aquí sigue, aunque en diciembre de 2012 tuvo que marcharse para realizar un máster en su país. Estuvo año y medio fuera, pero a su regreso, volvió a la que es su casa y hasta hoy.
Flavia, que ahora tiene 43 años, estudió en Brasil el equivalente al INEF español, aunque allí alcanza también el área sanitaria. Así realizan prácticas obligatorias en colegios, hospitales y gimnasios y fue en esas prácticas donde Flavia se dio cuenta de que le encantaba ayudar a la gente a mejorar su salud y si encima lo haces viviendo momentos de diversión gracias al deporte, mejor que mejor.
Nuestra profe de pilates tiene un niño, Kylian, de 5 años, y precisamente ella fue la primera en tener reducción de jornada por conciliación familiar en Máis que Auga. “Lo hablé con Lupo y llegamos a un acuerdo, de forma que trabajo cuatro días por la mañana y una tarde entera” y así, su pareja hace el turno alternativo para poder cubrirse.
Al hacer balance de su “vida” en Máis que Auga, Flavia lo tiene claro: “Es muy bueno. El hecho de llevarme tantos usuarios/as encantadores/as, que se convierten en amigos; al personal, que formamos un grupo increíble; el conseguir realizar parte de mis sueños a nivel personal: vivir en un sitio tranquilo, trabajar en algo que me gusta, con un horario que me permite conciliar… Es un gran balance”.
Y cuando le preguntamos por algún momento especial, Flavia tiene dos muy claros: “Mi despedida, fue increíble todo lo que organizaron mis compis y cuando volví, fue como si no me hubiese ido”. Y el segundo, la pandemia, aunque parezca mentira: “Durante la pandemia, teníamos reuniones todas las semanas por zoom, hicimos muchas cosas, las clases desde casa, la canción que cantamos todos… Aunque estábamos separados, nunca estuvimos tan unidos”.
Le pedimos un mensaje para el 8M y aquí lo tenéis: “No deberían de tener miedo a vernos avanzar. Cuando una mujer avanza, ningún hombre retrocede.»
Thais Rodríguez es actualmente la coordinadora técnica de Máis que Auga Barreiro, aunque comenzó como técnica de sala y actividades dirigidas. Es Licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y asegura que le encanta su profesión porque le permite ayudar a mejorar la calidad de vida de la gente. “Siempre me gustó el mundo de la actividad física y ver como, a través del deporte, había muchas cosas que podían mejorar tanto en adultos como en adolescentes o niños/as. Aspectos como el trabajo en equipo, la calidad de vida, las relaciones personales… Me parece un arma muy potente para mejorar muchas cosas, de forma divertida”.
A Thais le encanta el baile y por eso si tiene que quedarse con algún momento vivido en Máis que Auga elige “algún especial zumba o el Festimáis, en el que los usuarios y usuarias vibran la misma sintonía que tú durante ese tiempo”.
También está en la empresa desde su creación, por lo que conoce a la perfección cada esquina del centro y ella fue evolucionando junto a Máis que Auga. Ahora está más en la parte de la gestión, y aunque no es tan divertida, también le aporta estabilidad en su vida, ya que “no puedo estar dando clases toda la vida”. Al hacer balance, asegura que es muy positivo, porque “dentro del sector, es una empresa que trabaja muy bien tanto a nivel laboral como técnico. Estoy muy contenta de estar donde estoy y creo que es una suerte y un privilegio estar en una empresa como MQA”.
Aquí tenemos su mensaje para el 8M: “Hemos conseguido muchas cosas, pero quedan muchas por alcanzar, y hay que seguir peleando y luchando para tener las mismas condiciones que el hombre”.
Y finalizamos con Lorena Curiel, que trabaja desde el año 2015 en Máis que Auga, en la academia de pádel. La podéis ver por el centro de Navia siempre dispuesta a ayudar. Lorena es monitora y jueza árbitra de pádel por la Federación Gallega de Pádel y nos cuenta que eligió su profesión porque “siempre me gustó mucho enseñar. Durante mis estudios en la Facultad de Física, que por diferentes circunstancias no acabé, pero estuve 3 años, di muchas clases particulares de matemáticas, física y química, lengua (sintaxis) etc. Y en 2009 decidí unir esa vocación con la otra, el deporte. Y empecé a formarme y a trabajar en esto. Por lo que me siento muy afortunada por poder trabajar en lo que me gusta, ya que lamentablemente no todo el mundo puede decir lo mismo”.
Lorena también es madre y aunque ahora son mayores, también tuvo sus momentos complicados para conciliar trabajo y familia. “Tengo 2 hijos, Alejandro, de 19 años, y Fernando, de 17. La conciliación familiar con estas edades de los niños es muy fácil, ya que son prácticamente “independientes”, pero en estos diez años con los niños más pequeños la verdad es que tuve la suerte, por un lado, de que la empresa me lo puso fácil y, por otro lado, al dedicarme al ocio de la gente, mi horario era contrario al de mi marido. Muchos días cuando yo entraba a trabajar, era cuando llegaba mi marido y se encargaba de los niños”.
Lorena, de 52 años, agradece la vitalidad que le transmiten sus compañeros y compañeras: “He aprendido muchísimo de todos. Tengo un ambiente de trabajo fantástico, la media de edad es muy joven y eso me aporta también para tener una vitalidad, y mantener una relación cercana con mis hijos, al estar enterada de la vida de la juventud actual, por medio de mis compañeros/as”.
Para Lorena uno de los momentos más especiales que recuerda, es “tener la suerte de haber vivido de cerca la organización del WORLD PADEL TOUR, disputándose las fases previas en nuestras instalaciones”, aunque también destaca el día a día por “el ambiente de trabajo tan bueno, distendido y cercano”.
Y su mensaje en el 8M. “Creo que hemos avanzado mucho y aún hay muchísimo que hacer. Pero principalmente pienso que no debemos caer en la “radicalización”, porque en la IGUALDAD no puede haber EXTREMOS”.