DIECISÉIS AÑOS DE HISTORIAS, CARIÑO Y FAMILIA EN MÁIS QUE AUGA COIA

03/11/2026

Dieciséis años dan para mucho. Para miles de entrenamientos, nuevas amistades, objetivos cumplidos, retos compartidos y, sobre todo, para crear una gran familia. Máis que Auga Coia abrió sus puertas el 1 de noviembre de 2010 y, desde entonces, son miles y miles las personas que han pasado por sus instalaciones y han hecho de este centro algo más que un lugar para practicar deporte. Por eso, celebrar un nuevo aniversario tenía que ser también una celebración de todos vosotros.

 

Fue un día de juegos, risas, conversaciones, recuerdos y también emociones. Veros buscar los obsequios repartidos por el centro fue divertido, sin duda, y vuestra ilusión al encontrarlos, de lo mejor de la jornada. Aunque hubo quien no necesitó ninguna ocasión especial para sorprendernos. Hablamos de Luis David, que apareció a media mañana con una bandeja de dulces. Pensaréis que era por el aniversario, pero no. Luis nos obsequia así porque sí: a veces con alimentos más sanos (fruta) y otras con felicidad en forma de azúcar.

 

Lo mejor es que siempre llega con una sonrisa y frases cariñosas para nuestro equipo, que ya lo califica como «su padrino». Luis acude al centro todos los días, forma parte del equipo de running Máis que Auga y, por supuesto, es corredor habitual en diferentes pruebas. Habla de familia más con sus hechos que con sus palabras. Lo demuestra cada vez que sorprende a nuestros técnicos con algún detalle, cuando lleva a Rosa una fotografía impresa de los dos el día de Halloween o cuando organiza salidas con el grupo de running en los fines de semana en los que no hay competiciones: «Para hacer salidas juntos, con sus desayunos, cervecitas o lo que se tercie». No se nos ocurre una mejor definición de familia.

 

Fue un día lleno de sorpresas, tanto para vosotros como para nosotros. Y, en nuestro caso, uno de los mejores regalos fue leer los mensajes que nos dejasteis. Algunos simpáticos, otros reivindicativos, pero la mayoría tremendamente cariñosos. Eva nos contó que en Máis que Auga había encontrado a su mejor amiga; otro usuario destacó que «o meu mellor recordo é o bo ambiente que se crea cos técnicos», y alguien más nos regaló un precioso «muchas gracias por sencillamente existir».

 

Pero hubo un mensaje que nos tocó especialmente el corazón. Estaba firmado por Mary C. L. y decía así: «Mi segunda casa, mi motivación y parte de mi proceso bariátrico. Gracias por darme tanta vida».

 

Teníamos que buscarla y la encontramos. Ella es Mary Campoy, tiene 35 años y lleva vinculada a Máis que Auga Coia prácticamente desde sus comienzos, aunque con algunas interrupciones. Su madre hizo la prerreserva cuando el centro todavía estaba en obras y, desde entonces, Mary ha sido usuaria habitual, con algunas pausas por diferentes circunstancias: el nacimiento de sus hijas, una operación… Ahora acaba de regresar. Lo hizo el pasado 16 de septiembre y, además, quiso hacerlo vistiendo la primera camiseta de Máis que Auga que le habían regalado. Le queda enorme, pero tenía que ponérsela. «Era un símbolo».

 

La historia de Mary es la de una persona que ha tenido que afrontar diferentes dificultades y que ha ido encontrando su camino. Desde muy joven convivió con el sobrepeso y los problemas hormonales, que también dificultaron su deseo de ser madre. Y fue precisamente durante un tratamiento de fertilidad cuando decidió volver a apuntarse al gimnasio, esta vez acompañada por sus amigas Andrea y Sonia, que también querían ser mamás. Las tres se tomaron muy en serio el objetivo de cuidarse, consiguieron bajar peso y, sí, también cumplieron su sueño de quedarse embarazadas.

 

La vida, además, les tenía reservada una curiosa coincidencia: Mary y Sonia dieron a luz el mismo día. Así que Noa, la hija de Mary, y Pablo, el hijo de Sonia, comparten cumpleaños con Andrea, su tercera amiga. ¿Casualidad o algo más?

 

Mary conseguía adelgazar, sí, pero después volvía a recuperar el peso. Probó diferentes alternativas, muchas muy caras, hasta que llegó a la consulta médica y encontró una respuesta distinta:  No se trataba simplemente de una cuestión de voluntad, sino de un problema de salud para el que necesitaba ayuda.

 

Y aquí Mary quiere lanzar un mensaje que considera importante: «La gente tiene que saber que existen soluciones. Que te pueden ayudar, porque el sobrepeso es una enfermedad y a veces es necesario pedir ayuda».

 

Ella decidió dar ese paso. El proceso fue largo y por medio se cruzó incluso la pandemia. Entró en lista de espera y, mientras tanto, llegó su segunda hija Leire en noviembre de 2023. Finalmente, en junio de 2024, se sometió a una cirugía bariátrica (manga gástrica) con el equipo del doctor Toscano, en Povisa. Desde entonces, su evolución ha sido muy buena. Ha perdido mucho peso, continúa cuidándose y ya ha pasado también por una intervención estética para tratar la piel sobrante.

 

Ahora, con la pequeña de la casa ya en el colegio, Mary ha encontrado de nuevo su momento para regresar a Coia. Porque también necesitaba recuperar ese espacio propio, ese tiempo para ella. «A dedicarme tiempo a mí, que tiene que haber tiempo para todo».

 

Mary habla con tanto cariño de nuestro equipo y de lo que significa Máis que Auga en su vida que solo podemos darle las gracias. Nos hace muy felices saber que siente que esta es su casa, porque queremos que así sea. Y aquí estaremos, como durante estos 16 años, para acompañarla y ayudarla a seguir disfrutando de nuevos objetivos.

 

Porque si algo hemos aprendido en todo este tiempo es que lo mejor de Máis que Auga no está solo en sus instalaciones ni en sus actividades, sino en las personas que las llenan de vida cada día.

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