Con la llegada del verano nos pusimos el bañador, las gafas y las ganas de aventura para acompañar a nuestro equipo I Have a Dream en sus travesías. Queríamos vivir de cerca esa mezcla de nervios, ilusión y espíritu de familia que se respira en cada salida al mar, y no hay mejor manera de hacerlo que mojándonos, brazada a brazada.
Y es que, en la temporada estival, el equipo cambia las piscinas por el mar abierto para adaptarse mejor a las competiciones de travesías. Desde comienzos de junio, suelen reunirse en la playa del Vao los martes y jueves a las 20:00 horas para nadar hasta las 21:30. No siempre están todos, pero eso no desanima, porque siempre hay un grupito curioso dispuesto a entrenar y disfrutar del mar y de la compañía.
Este verano, nuestros dreamers ya llevan tres travesías en el bolsillo. La primera, de la que ya os hablamos, fue la Travesía a Nado de Ladeira (5 de julio), con un recorrido de 2.000 metros. Fue el debut oficial del equipo en mar abierto, con Nati, Noa, Josema, Quique, Rubén, Vane y Freire en el agua, y con el premio de una medalla de plata para Noa Ramos. Fieles a la tradición del grupo, terminaron la jornada con una buena comida en el Muiño de Sabarís.
La semana siguiente tocó la Travesía Costa Serena (Praia América), donde debutó Sara. Ella y Freire hicieron la modalidad de 800 metros, mientras que los más atrevidos (Josema, Noa y Quique —Vane no pudo participar por lesión—) completaron 2.700 metros. Y, por supuesto, al terminar de nadar, comida de grupo en Praia América.
El pasado fin de semana llegó la prueba más complicada: Porto de Vilagarcía. Los 2.500 metros fueron para Josema, Nati y Dani; y los 1.200 para Víctor, Sara y Freire. Víctor debutó y cruzó la meta junto a Freire, en un momento muy emocionante, ya que ambos se conocieron en running y desde el principio conectaron muy bien. Las condiciones del mar fueron muy duras, por lo que todos nuestros dreamers sabían que terminar ya era todo un mérito. Y, tras el esfuerzo, llegó el disfrute en familia, porque el equipo y los acompañantes (había más gente animando que nadando, con compañeros de running y parejas que fueron solo para apoyar) pasaron la jornada en la zona, donde comieron, pasearon e incluso algunos fueron a la playa. Son una familia bien avenida.

Por ahora no hay nuevas pruebas confirmadas, ya que en agosto es más difícil cuadrar con las vacaciones. La Travesía a Nado de Moaña (15 de agosto) está casi descartada, con mucha gente fuera, y quedaría la posibilidad de despedir el verano con la Travesía Solidaria a nado Non Stop, a favor da Asociación Española contra o cancro, que se celebrará o 24 de agosto en Laias (Ourense).
Y, si al final no sale ninguna prueba, el equipo seguirá quedando para entrenar y, cuando llegue noviembre, volverá con fuerza a la competición en la Liga Máster.