LORE, ESTELA Y ALMU: ILUSIÓN, ESFUERZO Y KILÓMETROS HACIA LA VIGBAY

18/02/2026

Aunque parezca que todavía queda mucho para la VigBay, no es así. El reto es enorme, por lo que el equipo de running Máis que Auga ya ha comenzado a preparar esta épica prueba, a pesar de que las malas condiciones climatológicas han retrasado el inicio del trabajo y están complicando los entrenamientos. Como seguro que sabéis, el grupo se reúne los sábados por la mañana en Samil y desde allí realiza tiradas sobre el terreno para prepararse de cara a la gran cita, que se celebrará el 12 de abril.

 

Este año vamos a repetir una sección que pusimos en marcha el año pasado, en la que seguimos la preparación de varios integrantes del equipo para su primera media maratón y, por tanto, su primera VigBay. Así que estaremos al lado de Lore, Estela y Almu durante estos meses para ver su evolución y disfrutar con ellas del camino. Para empezar, queremos que las conozcáis, así que vamos con las presentaciones.

 

Lorena Freire Piñeiro tiene 45 años y se incorporó al equipo en septiembre de 2024. Llegó al grupo gracias a su hermano: “El culpable fue mi hermano, que ya formaba parte del equipo desde hacía tiempo y me animó a dar el paso. Ahora, poder compartir entrenamientos y carreras con él es, por supuesto, una motivación extra”.

Aunque Lore siempre ha practicado deporte, correr no era lo que más le gustaba, pero le parecía la mejor opción: “Como madre de dos hijos, era la alternativa que más flexibilidad me daba para entrenar y encajar el deporte en el día a día”.

 

Además, encajó enseguida: “Cuando conocí al grupo de running de MQA me di cuenta muy rápido de que Javi había conseguido algo muy especial: formar un grupo de personas muy distintas, con niveles diferentes, pero donde todo el mundo suma. Me sentí integrada desde el minuto cero”.

 

El caso de Lorena es muy especial, ya que no es de Vigo y recorre 60 kilómetros de noche para venir a entrenar con el equipo: “Lo hago feliz, gracias a la gente que he conocido allí. Cuando empecé no era capaz de correr ni un kilómetro, pero siempre escuchaba cosas como: ‘tú puedes’, ‘sí que eres capaz’, ‘yo te acompaño’, ‘no te preocupes’, ‘te hago de liebre’, ‘eso lo tienes en la cabeza’… Y al final te lo crees”. Y claro que pudo.

 

Prueba de ello es que esta temporada aspira a su primera media maratón, la VigBay: “Es un reto personal. Me gusta ponerme objetivos que me saquen de la rutina y me obliguen a superarme un poco más cada año. Pero, sobre todo, lo hago por el equipo que tengo alrededor: gente que anima, empuja y contagia ganas. Esa motivación compartida es la que realmente me impulsa a hacer cosas nuevas y afrontar este tipo de retos con ilusión”.

 

Estela Freijo Rodríguez, con 23 años, es la más joven de nuestras tres runners. Se incorporó al equipo en noviembre de 2024 y su primera carrera fue la Erguete o Corre. El año pasado ya hizo varias pruebas de 10 kilómetros y para 2026 se marcó el reto de una media maratón. Finalmente, la VigBay se impuso casi por votación popular.

 

“Como el año pasado hice varias carreras de 10 kilómetros y entrené bastante, este año, hablándolo con mi pareja —que también está en el equipo—, me dijo que por qué no hacía una media y que sí o sí tenía que ser la VigBay. Yo tenía dudas porque el año pasado habíamos ido a Madrid a la Rock&Roll (él hizo la media) y, como es bastante llana, pensé que mi primera media sería allí. Pero entre varios me convencieron de que tenía que estrenarme con la VigBay. Así que no sé si he tomado una buena decisión o no, ¡pero por lo menos sé que voy a hacerla rodeada de mis compañeros! En especial Ramón, que me insistió a más no poder”.

 

Como casi todas las personas con las que hablamos del grupo, para Estela lo más importante está en la esencia: “Lo que más me gusta del equipo es que hay mucha cohesión y compañerismo. Normalmente, en un colectivo tan grande se suelen hacer ‘grupitos’ y hay ‘malos rollos’, pero aquí no existe ese ambiente. Son increíbles, siempre están para animarte cuando crees que no puedes más”.

 

Ya ha comenzado a prepararse para la VigBay, aunque las borrascas que parecen haberse quedado a vivir aquí están dificultando el trabajo. Empezó con una sesión de 7 kilómetros, que llevó bastante bien a pesar de la fuerte lluvia, y poco a poco ha ido incrementando la distancia.

 

Y vamos con nuestra tercera protagonista, a la que es muy posible que conozcáis, aunque quizá en otra faceta: en el agua. Sí, ella es Almu López, con quien muchos habréis compartido horas en la piscina de Máis que Auga Coia como técnica.

 

Almu necesitaba un cambio, alejarse un poco del agua, y se incorporó al grupo de running. Como todos los que se acercan, quedó enganchada. Comenzó a correr con ellos a mitad de la pasada temporada con el objetivo de preparar la nocturna, porque el año anterior tuvo la gran idea de hacerla sin haber entrenado nada desde antes del embarazo y, claro, sufrió mucho. “Acabé, sí, pero reventada. Entonces mi objetivo era disfrutarla, porque además es una carrera a la que le tengo mucho cariño. Así que me preparé con ellos y la verdad es que la disfruté muchísimo”.

 

Y, como os decíamos, este grupo engancha y Almu no fue inmune: “Lo que más me gusta del equipo de running es su gente, el ambiente, el grupo… Desde el primer momento ya perteneces. Cuando decides ir un día a correr con ellos, ya eres parte del equipo. Es un sentimiento de pertenencia, de energía, de compañerismo”.

Preparar la VigBay es un gran reto para Almu, sobre todo porque, por su trabajo en MQA, se le complica entrenar los sábados con el grupo. Aun así, necesitaba un objetivo para no buscar excusas: “Yo soy un poco perezosa y la mejor manera de no buscar excusas fue marcarme un gran objetivo, uno en el que tienes que prepararte sí o sí. Además, al ser la VigBay, la media maratón que se celebra aquí, creo que es algo que hay que hacer al menos una vez en la vida. Y siento que ahora, con 42 años, es el momento”.

 

Para ella, hacer la VigBay es “un reto a nivel personal muy importante: de autoconocimiento físico y emocional, de sentirme capaz, sentirme valiente, de dar el paso después del miedo que me generaba”. Y aunque pocos sábados podrá entrenar en equipo, sabe que estarán ahí cuando los necesite: “Es un sentimiento agridulce no poder hacerlo siempre con ellos, porque en estas distancias el trabajo en equipo es fundamental. Pero desde que dije que iba a hacer la VigBay ya me dijeron: ‘No te preocupes, yo voy contigo’. Es así, un grupo llenito de luz”.

 

Ahora que ya conocemos a Almu, Estela y Lorena, no las vamos a dejar solas ante su reto. Seremos parte del equipo de running: las acompañaremos, animaremos durante su preparación, viviremos la carrera y analizaremos después la experiencia.

 

Porque junt@s, ¡podemos!

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