Con la llegada del buen tiempo hay tradiciones que se repiten año tras año en Máis que Auga. Para el Grupo Travesías, una de ellas es cambiar las piscinas por el mar. El pasado sábado 9 de mayo comenzó oficialmente una nueva temporada de aguas abiertas con la primera sesión en la playa de O Vao, de la mano de nuestra técnica Iria Puime. Durante los próximos meses tocará volver a las olas, a las corrientes y a unas sensaciones diferentes, porque entrenar en el mar tiene algo especial: cada día es distinto y cada sesión se convierte en una experiencia única.
Un grupo con más de una década de historia
El Grupo Travesías no es una iniciativa nueva. Nació en 2014 con el objetivo de reforzar el trabajo realizado durante el año en los cursos Perfecciona y Máster. Las sesiones se celebran los sábados por la mañana y durante los meses de otoño e invierno, los entrenamientos se desarrollan en las piscinas de Máis que Auga y, con la llegada del buen tiempo, la actividad se traslada a la playa, donde pueden trabajar aspectos específicos de la natación en aguas abiertas: orientación, resistencia o adaptación a distintas condiciones.
Pero si algo destacan quienes forman parte del grupo es que Travesías va mucho más allá de nadar. Así que nos metimos en el mar con ellos, el agua estaba un poco fresquita, y conversamos con Nacho y Manu sobre su experiencia personal en el grupo.
Ángel Ignacio Martínez Mastrotta, Nacho en Travesías, es uno de los veteranos del grupo y prácticamente forma parte de su historia desde el principio.
Socio de Máis que Auga Coia desde la apertura del centro, comenzó nadando por su cuenta hasta incorporarse a los cursos de natación y, posteriormente, al Grupo Travesías. “Cuando comenzó la actividad de Travesías los sábados no lo dudé. Me permite hacer una clase más intensa y de una hora, junto a compañeros que no veo durante la semana”, explica.
Para Nacho, el enfoque es diferente al de las sesiones habituales: “La clase de los sábados es más motivadora porque está más pensada para enfrentarse a retos en el mar”.
Aunque reconoce que el deporte es una parte importante, también valora mucho todo lo que ocurre alrededor: “La tranquilidad de no ir después a trabajar me permite socializar con el resto del grupo, tomar un café tranquilamente y planificar las travesías a las que podré asistir con algunos compañeros”.
Una experiencia que engancha
José Manuel Cid Longueira, Manu para el grupo, llegó el año pasado y representa a quienes descubren esta actividad por primera vez.
Lo hizo buscando un nuevo reto deportivo: “Siempre me gustó el deporte y quería probar algo diferente y más exigente. Al principio fue por curiosidad y por superarme un poco, pero poco a poco me fui enganchando al ambiente del grupo, a las competiciones y a la sensación de nadar en aguas abiertas”.
Y si tuviera que quedarse con algo, no duda: “Destacaría sobre todo el compañerismo y el buen ambiente que hay. Aunque cada uno tenga sus objetivos, siempre nos apoyamos y motivamos entre todos”.
Además, pone en valor una de las características que hacen especial esta actividad: “También destacaría la oportunidad que nos da el centro de tener una actividad al aire libre con monitores”.
Respecto al regreso al mar hace sólo un par de sábados: “Al principio siempre cuesta un poco volver a adaptarse al agua abierta, a la temperatura y a las sensaciones, pero poco a poco me estoy encontrando mejor y disfrutando mucho”.
¿Quieres formar parte del Grupo Travesías?
La actividad es gratuita para las personas que tengan contratados los cursos Perfecciona, Máster o Progresa. También existe la posibilidad de incorporarse contratando el curso específico de Travesías.
Nuestros técnicos lo repiten cada año: no hace falta ser un profesional ni tener experiencia en competición. Lo importante es saber nadar de forma cómoda, tener ganas de mejorar y disfrutar del proceso.