Pedro Pereira: “Me gustaría que los bancos de alimentos desaparecieran”

Pedro Pereira lleva 12 años en la presidencia de esta entidad. Desde que comenzó su voluntariado en 1997, ha visto crecer la necesidad a pasos agigantados. Ahora el banco de alimentos necesita más colaboración que nunca.

El Banco de Alimentos de Vigo comenzó su labor en 1995 y desde entonces no ha hecho más que crecer…
Al principio, los voluntarios eran formados por la Federación Española de Bancos de Alimentos, pero todavía no teníamos la infraestructura perfecta para llevar a cabo el trabajo. Año tras año, se fue notando la necesidad que había en la provincia de Pontevedra y concretamente en la ciudad de Vigo y comenzamos a recurrir a más voluntarios y a hablar con las empresas de alimentación para que nos cedieran excedentes. Fuimos creciendo, comenzamos con las Operación Kilo, y en 2013 tuvimos que buscar un asentamiento nuevo porque los alimentos ya no cabían y seguía aumentando la demanda, en plena crisis. Después de esto nos trasladamos varias veces hasta la actual nave, que cuenta con 2.100 metros cuadrados.

Todo esto no estaría en pie sin la labor de los voluntarios y voluntarias, de los cuales la mayoría son jubilados. Se podería decir que este es el segundo gran trabajo de sus vidas…
Es una necesidad que tenemos los jubilados. Aquí podemos echarle una mano a los demás y poner los conocimientos adquiridos en nuestra vida laboral al servicio de otros. Ahora está empezando a haber también un movimiento por parte de la juventud, porque una vez que entras en el voluntariado eso te queda siempre dentro, es algo que te hace feliz.

 

“Cuando se habla de que la economía va mejor, solo es en referencia a un cierto tipo de sociedad”

 

Cual es la situación actual en Vigo en cuanto a la demanda de alimentos?
Estamos engregando diariamente más de 2.000kg de alimentos a las entidades de la ciudad y prestamos ayuda a unas 25.000 personas a lo largo del año. La demanda ha crecido mucho. Por una parte, la juventud no tiene posibilidad de trabajar y, por otra, la gente que formaba la clase media perdió sus puestos de trabajo y ya no pudo recuperarlos. Cuando se habla de que la economía va mejor, solo es en referencia a un cierto tipo de sociedad. La gente rica aumentó su riqueza después de la crisis, pero la gente que no tenía más que su trabajo, al desaparecer eso no le quedó nada.  Se puede decir que no solo no mejoramos, sino que estamos más necesitados. La situación es desesperada. A mi lo que me gustaría es que desaparecieran los bancos de alimentos, que no hubiera personas a las que ayudar.

Al aumentar la demanda, para el banco de alimentos es fundamental la colaboración de las entidades como Máis que Auga. Hay concienciación por parte de las entidades en Vigo?
Hay una solidaridad muy grande, y eso es lo que nos llena el corazón de alegría. No solo en Vigo, sino en toda la provincia de Pontevedra. Se nota sobre todo en la gente de los barrios, que tienen más próxima la situación de necesidad.

En este punto, es bienvenida la ayuda de cualquiera, verdad?
Nosotros aceptamos donaciones de cualquier entidad o particular, de hecho todos los días tenemos personas que se acercan o nos llaman para que vayamos a recoger alimentos. Animamos a toda la gente a que venga a conocernos y vean la realidad del banco de alimentos y el volumen de trabajo que tenemos. Cualquiera que quiera colaborar como voluntario o donando alimentos es bienvenido.