El corredor tardió que superó a Will Smith en La Habana

“Estoy muy cansado, es suficiente para mí. Gracias, amigo mío”, fue todo lo que el actor Will Smith acertó a decir cuando Antonio Bermúdez Bilbao le adelantó en la Maratón de La Habana (Cuba), intentando animarle para que continuara corriendo, ya a la altura del kilómetro 21. Consiguió un tercer puesto en su categoría. Tiene 72 años y lleva toda la vida sin parar aunque, lo de correr fue, más bien, una aficción tardía.

“Recuerdo mis primeros pasos, desde donde está el edificio de A Laxe hasta Bouzas y volver, y era interminable”, recuerda. Pero de eso hace ya casi diez años. Diez años en los que no le flaquearon las fuerzas.

Su día a día transcurre en el centro Máis que Auga Navia, al que intenta no faltar ni una sola jornada para entrenar en la sala fitness y también, por qué no, para intercambiar unas risas y unas palabras con las amistades. Su ejercicio favorito es la elíptica. Sobre estas máquinas, cualquiera puede encontrarlo habitualmente, ganando resistencia y pensando, tal vez, en la siguiente aventura.

“Tengo una discapacidad seria a la hora de correr. No puedo bracear bien y siempre me lesiono”

Sin barreras. Su perseverancia le ha llevado hasta escenarios que jamás hubiera podido imaginar cuando, de niño, una negligencia médica le provocó una infección en el hueso del brazo izquierdo. A sus 13 años, la consecuencia fue una descompensación entre ambas partes del cuerpo.

Hoy tiene una discapacidad del 63% y no puede levantar la extremidad más de 45º. “Es serio a la hora de correr, no puedo bracear bien y siempre me lesiono”, dice. Eso no le ha impedido, a lo largo de los últimos años, acumular una larga lista de logros.

Entre otras cosas, participó en la Maratón de New York (2011), fue campeón de España en diferentes modalidades (2013 y 2016), y participa en el Grand Slam Cántabro desde su creación. Detenerse no es una opción.